OpenAI compite contra Anthropic por capital financiero
OpenAI y Anthropic ya se preparan para llegar a Wall Street. La primera que logre una IPO exitosa podría quedarse con la narrativa de la inteligencia artificial, y absorber una liquidez ya limitada, pero también cargará con el riesgo de revelar al mercado cuánto cuesta realmente sostener la revolución de la IA.
La próxima gran batalla será bursátil
Durante los últimos años, OpenAI y Anthropic han competido por desarrollar los modelos de inteligencia artificial más avanzados del mundo. Una batalla que empezó en laboratorios, servidores y productos de software, ahora está migrando hacia Wall Street.
La pregunta ya no es solamente quién tiene el mejor modelo, quién tiene más usuarios o quién logra mejores acuerdos con empresas. La nueva pregunta es: ¿quién llegará primero al mercado público y se convertirá en la acción insignia de la inteligencia artificial generativa?
OpenAI y Anthropic ya presentaron de forma confidencial su documentación inicial ante la SEC para una posible salida a bolsa. Eso no significa que la IPO sea inmediata, ni que ya exista una fecha definitiva, pero sí significa algo importante: ambas compañías quieren tener lista la opción de salir al mercado cuando las condiciones sean favorables.
En otras palabras, la carrera ya empezó. ¿El que pega primero, pega dos veces?. Pegar primero también implica exponerse primero.
Una carrera por capital, narrativa y liquidez
La inteligencia artificial generativa es una industria con una gran contradicción, puede ser una de las oportunidades más grandes de la historia tecnológica, pero también una de las más caras.
Entrenar modelos, rentar o construir capacidad de cómputo, asegurar chips, contratar talento, mantener centros de datos y subsidiar productos para ganar usuarios requiere cantidades extraordinarias de dinero. Por eso OpenAI y Anthropic necesitan capital, mucho capital.
La salida a bolsa puede cumplir tres funciones:
- Recaudar dinero fresco para financiar la expansión.
- Dar liquidez parcial a inversionistas iniciales, empleados y fondos privados.
- Crear una moneda pública: acciones líquidas que puedan usarse para adquisiciones, compensación y financiamiento.
Ese último punto es fundamental. Una compañía privada puede ser muy valiosa en papel, pero sus acciones no son fácilmente líquidas. Pero en una compañía pública puede usar sus acciones como una herramienta financiera permanente.
Por eso OpenAI y Anthropic no solo compiten por tecnología. Compiten por ser la primera gran referencia bursátil de la IA.
Tabla 1. OpenAI vs. Anthropic: la carrera de IPO
| Elemento | OpenAI | Anthropic |
| Producto insignia | ChatGPT | Claude |
| Posicionamiento | IA masiva, consumo, empresas, APIs, agentes | IA empresarial, seguridad, codificación, modelos avanzados |
| Valoración privada reciente | Alrededor de 852,000 millones USD en última ronda oficial | Alrededor de 965,000 millones USD en Serie H |
| Documento confidencial S-1 | Presentado después de Anthropic | Presentado primero |
| Mayor fortaleza | Marca global, usuarios, ecosistema, socios estratégicos | Prestigio técnico, adopción empresarial, valoración privada muy alta |
| Mayor riesgo | Gasto enorme, dependencia de cómputo, presión por rentabilidad | Riesgo regulatorio y fricción con el gobierno de EE. UU. |
| Narrativa de IPO | “La acción de ChatGPT” | “El rival serio en IA” |
OpenAI tiene una ventaja de marca que Anthropic no tiene. ChatGPT se volvió un producto cultural, casi sinónimo de inteligencia artificial para el público general. Anthropic, en cambio, tiene una imagen más técnica, más empresarial y más respetada entre ciertos usuarios avanzados.
El premio de salir primero
La primera de las dos que logre una IPO exitosa puede capturar una ventaja psicológica y financiera enorme. La prisa por tocar la campana de Wall Street responde a una realidad matemática: la liquidez de los grandes fondos institucionales (como BlackRock o Vanguard) es masiva, pero tiene límites de asignación para activos de alto riesgo
Y en los mercados, la narrativa importa. Cuando una empresa abre una categoría nueva en bolsa, puede convertirse en el punto de referencia de todo el sector. Tesla fue durante años la acción emblemática de los autos eléctricos. Nvidia se volvió la acción emblemática de los chips de IA. Si OpenAI o Anthropic salen primero y lo hacen bien, podrían convertirse en la acción emblemática de la inteligencia artificial generativa.
Eso tiene consecuencias:
| Beneficio de salir primero | Explicación |
| Fijar el múltiplo del sector | La primera IPO exitosa puede establecer cuánto está dispuesto a pagar el mercado por ingresos de IA. |
| Capturar demanda institucional pero finita | Fondos, gestores activos y eventualmente ETFs podrían comprar primero la acción más visible. |
| Ganar narrativa mediática | La primera empresa listada puede quedarse con el título de “la gran IPO de IA”. |
| Dar liquidez a inversionistas iniciales | Aunque existan restricciones de venta, la cotización pública abre un camino de salida parcial. |
| Usar acciones como moneda | Una acción líquida permite comprar empresas, compensar talento y levantar deuda con mejor respaldo. |
Esta es la parte donde el dicho “el que pega primero, pega dos veces” tiene sentido.
El primero no solo levanta capital, también define la conversación. Pero el primero también se expone primero.
El problema es que salir primero no siempre es una ventaja. La primera empresa que llegue al mercado público también será la primera en ser examinada bajo una lupa estricta.
Los inversionistas no solo van a mirar crecimiento. Van a mirar pérdidas, gasto en cómputo, márgenes, estructura de gobierno, dependencia de socios estratégicos, regulación, riesgos legales y sobre todo la capacidad real de monetizar la IA.
Una cosa es ser una empresa privada con narrativa de crecimiento. Otra muy distinta es reportar sus resultados cada trimestre ante el mercado público.
| Peligro de salir primero | Consecuencia |
| Ser el experimento del mercado | Los inversionistas usarán la primera IPO para medir cuánto vale realmente la IA generativa. |
| Exponer pérdidas y costos | El mercado podrá ver con más claridad cuánto cuesta operar y escalar estos modelos. |
| Riesgo de salir demasiado cara | Una valoración excesiva puede generar caída posterior y dañar la confianza. |
| Presión trimestral | La empresa pasará de vender futuro a justificar resultados periódicos. |
| Efecto contagio | Si la primera IPO decepciona, puede perjudicar a la segunda empresa y a todo el sector. |
Aquí está el dilema: salir primero puede fijar el precio, pero también puede recibir el primer golpe.
La ventaja estratégica de salir segundo
El segundo lugar no siempre es malo. En algunos casos, salir después permite observar cómo reaccionó el mercado ante la primera IPO.
Si Anthropic sale primero y tiene una recepción positiva, OpenAI podría beneficiarse. Podría ajustar su precio, mejorar su narrativa, reforzar su documentación financiera y presentarse como la empresa más grande y conocida de la categoría.
Si OpenAI sale primero y tiene éxito, Anthropic podría salir después diciendo: “somos la alternativa más técnica, más enfocada y más empresarial”.
El segundo puede usar al primero como un termómetro.
| Beneficio de salir segundo | Explicación |
| Aprender del primer debut | Puede observar demanda, valoración, preguntas de analistas y riesgos percibidos. |
| Ajustar precio | Puede evitar salir demasiado caro o demasiado barato. |
| Mejorar narrativa | Puede diferenciarse después de ver qué premió o castigó el mercado. |
| Evitar el golpe inicial | Si la primera IPO falla, puede esperar mejores condiciones. |
Pero también hay un costo. Si el primero se queda con la narrativa y absorbe gran parte del apetito institucional, el segundo podría enfrentar un mercado más frío. El capital no es infinito, incluso para la inteligencia artificial.
Los inversionistas iniciales: ¿su salida o apuesta prolongada?
Una IPO no significa que todos los inversionistas iniciales vendan de inmediato. Normalmente existen periodos de restricción, y muchos accionistas no pueden liquidar su posición al momento del debut. Sin embargo, cotizar en la bolsa abre una puerta que antes estaba cerrada.
Para los inversionistas iniciales, la IPO cumple una función doble:
- Puente de salida: permite convertir parte de una ganancia en efectivo.
- Puente de permanencia: permite seguir invertido, pero con un activo más líquido, más visible y más útil como garantía financiera.
Esto es especialmente importante en compañías de esta escala. Microsoft, Amazon, Nvidia, SoftBank y fondos institucionales no necesariamente quieren vender todo. Muchos podrían querer seguir en la apuesta porque la inteligencia artificial apenas está en fase de expansión. Pero al mismo tiempo, tener una acción pública les da flexibilidad.
La liquidez no obliga a vender. La liquidez da opciones, y en finanzas, las opciones valen mucho.
SoftBank: el inversionista más expuesto
El caso más interesante es SoftBank.
Masayoshi Son ha construido su carrera sobre grandes apuestas tecnológicas: algunas extraordinarias, como Alibaba; otras problemáticas, como WeWork. Con OpenAI, SoftBank hizo una nueva apuesta histórica.
El problema es que el tamaño de la inversión es gigantesco. Si se considera una inversión acumulada cercana a 64,600 millones de dólares por una participación aproximada de 13%, SoftBank se convierte en uno de los jugadores más expuestos al resultado de la IPO de OpenAI.
Tomemos una valoración promedio de trabajo cercana a 920,000 millones de dólares para OpenAI, usando como referencia la última valoración oficial y los escenarios de IPO discutidos en el mercado.
Tabla 2. Escenario base de SoftBank en OpenAI
| Concepto | Cálculo aproximado | Resultado |
| Valoración promedio estimada de OpenAI | — | 920,000 millones USD |
| Participación estimada de SoftBank | — | 13% |
| Valor estimado de la participación | 920,000 × 13% | 119,600 millones USD |
| Inversión acumulada estimada | — | 64,600 millones USD |
| Ganancia potencial de papel | 119,600 – 64,600 | 55,000 millones USD |
| Múltiplo aproximado | 119,600 / 64,600 | 1.85 veces |
Este cálculo muestra por qué SoftBank puede ser uno de los mayores beneficiarios de una buena salida a bolsa de OpenAI. Si el mercado valida una valoración cercana o superior al billón de dólares, la participación de SoftBank podría convertirse en una de las ganancias de papel más importantes de su historia reciente.
Pero también muestra el peligro.
Si la IPO sale mal, si la valoración se comprime, si los inversionistas castigan las pérdidas o si el mercado empieza a dudar de la rentabilidad de la IA, SoftBank seguro sería uno de los más afectados.
Tabla 3. Sensibilidad de SoftBank según valoración de OpenAI
| Valoración de OpenAI | Valor de participación 13% | Ganancia vs. inversión de 64,600 MDD |
| 750,000 MDD | 97,500 MDD | 32,900 MDD |
| 850,000 MDD | 110,500 MDD | 45,900 MDD |
| 920,000 MDD | 119,600 MDD | 55,000 MDD |
| 1,000,000 MDD | 130,000 MDD | 65,400 MDD |
| 1,200,000 MDD | 156,000 MDD | 91,400 MDD |
La diferencia entre una IPO tibia y una IPO eufórica puede ser de decenas de miles de millones de dólares para SoftBank.
Por eso la salida de OpenAI no sería solo un evento para OpenAI. También sería una prueba para Masayoshi Son.
SoftBank necesita que el mercado crea en OpenAI
SoftBank no solo necesita que OpenAI sea una gran empresa. Necesita que el mercado público le ponga un precio alto y además líquido.
¿Por qué? Porque una participación privada, aunque valga mucho en papel, no siempre sirve igual que una acción pública. Una acción cotizada puede ser vendida gradualmente, usada como colateral, incluida en cálculos de valor neto de activos y evaluada con mayor transparencia por acreedores e inversionistas.
Esa es la razón por la que una buena IPO de OpenAI podría mejorar la percepción de SoftBank: validaría su apuesta, fortalecería su balance percibido y le daría más flexibilidad financiera.
Pero una mala IPO haría lo contrario. Podría reducir el valor de su participación, complicar su capacidad de financiar nuevas inversiones y revivir el recuerdo de apuestas pasadas demasiado agresivas.
SoftBank está acostumbrado a vivir en extremos. Con OpenAI, puede ganar muchísimo. Pero también puede quedar demasiado expuesto a una sola narrativa: que la IA generativa merece valuaciones de billón de dólares.
Anthropic: el rival que puede arruinar la historia
Anthropic el rival. Su valoración privada reciente incluso supera la última valoración oficial de OpenAI. Además, su producto Claude tiene una fuerte adopción en empresas, programación y flujos de trabajo profesionales.
Pero Anthropic enfrenta un riesgo distinto: el regulatorio.
Las restricciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos a algunos de sus modelos avanzados muestran que la IA ya no es solo una industria de software. Es una industria estratégica. Puede tocar seguridad nacional, ciberseguridad, defensa, propiedad intelectual, exportaciones y competencia geopolítica.
Eso afecta la narrativa de IPO.
Una empresa puede ser técnicamente brillante, pero si el mercado percibe que sus productos van a ser limitados por el gobierno, el múltiplo de valoración va a sufrir.
Para Anthropic, salir primero podría ser una forma de adelantarse y capturar capital antes de que el ruido regulatorio aumente. Pero también podría ser peligroso si los inversionistas enfocan sus preguntas precisamente en ese riesgo.
OpenAI: la marca con gastos enormes
OpenAI tiene la ventaja de marca. Para millones de personas, ChatGPT es la inteligencia artificial. Eso le da una posición única.
Pero OpenAI también tiene un problema evidente: el costo de mantener el liderazgo es enorme. La compañía necesita financiar investigación, cómputo, infraestructura, alianzas comerciales y desarrollo de productos. En una IPO, el mercado no solo va a preguntar cuánto crece OpenAI, va a preguntar cuánto le cuesta crecer, por eso la pregunta central será:
¿OpenAI puede convertir la inteligencia artificial en un negocio de márgenes atractivos, o será una empresa extraordinaria pero permanentemente hambrienta de capital? Esa pregunta definirá su valoración pública.
¿Burbuja o nueva plataforma?
La carrera entre OpenAI y Anthropic no se trata únicamente de dos empresas. Se trata de una pregunta más grande:
¿La inteligencia artificial generativa es la próxima gran plataforma económica o estamos frente a una burbuja de valuaciones privadas?
Si el mercado recibe bien estas IPOs, podría abrirse una nueva etapa de financiamiento masivo para empresas de IA. Veríamos más capital para infraestructura, chips, software, ciberseguridad, agentes autónomos y automatización empresarial.
Pero si la primera gran IPO decepciona, el efecto podría ser severo. Podría enfriar el apetito por empresas privadas de IA, presionar valoraciones secundarias, afectar a proveedores de cómputo y poner en duda la sostenibilidad de todo el ecosistema.
Conclusión el que pega primero también puede caer primero
Así es, existe una carrera entre OpenAI y Anthropic, pero no necesariamente una carrera desesperada, pero sí una competencia estratégica por capital, narrativa y legitimidad bursátil.
Anthropic se movió primero con su presentación confidencial. OpenAI respondió después. Ambas quieren estar listas. Ambas necesitan capital. Ambas quieren convertirse en la referencia pública de la inteligencia artificial.
Pero la salida a bolsa será una prueba.
Para OpenAI, será la prueba de si ChatGPT puede convertirse en una empresa pública de escala histórica.
Para Anthropic, será la prueba de si puede presentarse como el rival más disciplinado que OpenAI.
Para SoftBank, será una prueba todavía más delicada: si la apuesta de Masayoshi Son en OpenAI se convierte en una nueva Alibaba o si el mercado la ve como otro exceso de euforia tecnológica.
En esta carrera, salir primero puede significar capturar el mercado. Pero salir primero también significa exponerse antes que todos. OpenAI y Anthropic ahora compiten por convencer a Wall Street de que ese futuro vale casi un billón de dólares hoy.



