
Deuda de Estados Unidos: por qué superó los US$40 billones y cuál es el verdadero peligro
La deuda federal bruta de Estados Unidos superó por primera vez los US$40 billones —US$40 trillion en la terminología anglosajona— el 18 de agosto de 2026.
La explicación inmediata es sencilla: durante décadas, el gobierno federal ha gastado más de lo que recauda. Para cubrir esos déficits, el Departamento del Tesoro emite bonos, notas y letras. Cada nuevo déficit se suma a la deuda acumulada y genera intereses que deberán pagarse en los años siguientes.
El problema ha entrado en una nueva etapa. Estados Unidos no sólo debe más, sino que está refinanciando parte de esa deuda a tasas considerablemente superiores a las vigentes durante 2020 y 2021. Esto acelera el gasto por intereses y crea un círculo fiscal cada vez más difícil de contener.
¿Cuánto debe actualmente Estados Unidos?
De acuerdo con el registro diario del Departamento del Tesoro, al 19 de agosto de 2026 la deuda federal bruta ascendía a aproximadamente US$40.013 billones.
Se dividía de la siguiente manera:
- US$32.264 billones de deuda en manos del público.
- US$7.749 billones de tenencias intragubernamentales.
La deuda en manos del público incluye títulos en poder de hogares, bancos, fondos de inversión, aseguradoras, fondos de pensiones, la Reserva Federal, gobiernos extranjeros y otros inversionistas.
La deuda intragubernamental corresponde principalmente a títulos mantenidos por fondos y cuentas del propio gobierno, como los fondos fiduciarios de Social Security, Medicare y los sistemas federales de retiro.
Para analizar el impacto económico y financiero, la medida más importante suele ser la deuda en manos del público, porque es la que debe ser financiada efectivamente en los mercados.
¿Por qué creció tanto la deuda estadounidense?
No existe una sola causa. El crecimiento refleja la combinación de decisiones fiscales, cambios demográficos, crisis económicas y emergencias.
Entre los factores más importantes se encuentran:
Déficits estructurales
Incluso en años de crecimiento económico, el gobierno estadounidense mantiene déficits elevados. Esto significa que el problema no aparece solamente durante recesiones: los ingresos ordinarios ya son insuficientes para cubrir el nivel de gasto establecido por las leyes vigentes.
En el año fiscal 2025, el gobierno recaudó aproximadamente US$5.2 billones y gastó cerca de US$7 billones. El resultado fue un déficit aproximado de US$1.8 billones.
Social Security y programas de salud
El envejecimiento de la población eleva el número de beneficiarios de Social Security y Medicare. Al mismo tiempo, los costos médicos han crecido con mayor rapidez que muchos otros componentes de la economía.
En 2025, Social Security, Medicare, Medicaid y otros programas de salud representaron cerca de la mitad del gasto federal.
Reducciones de impuestos
Un déficit no es únicamente consecuencia del gasto. También puede aumentar cuando se reducen impuestos sin disminuir proporcionalmente los desembolsos.
Estados Unidos ha aprobado varias reducciones tributarias importantes desde 2000. Algunas pudieron estimular la actividad económica, pero no generaron ingresos adicionales suficientes para compensar completamente la pérdida inicial de recaudación.
Guerras y gasto militar
Las operaciones militares posteriores a los atentados de 2001, las guerras en Afganistán e Irak, la modernización de las fuerzas armadas y el apoyo a aliados aumentaron el gasto federal.
Crisis financiera de 2008
La recesión redujo la recaudación y exigió programas de rescate, estímulo económico y apoyo al sistema financiero. La deuda bruta pasó de aproximadamente US$5.7 billones al inicio de la presidencia de George W. Bush a US$10.6 billones en enero de 2009.
Pandemia de 2020 y 2021
La pandemia produjo la aceleración más abrupta. El gobierno aprobó pagos directos a hogares, prestaciones extraordinarias de desempleo, préstamos a empresas, ayuda sanitaria y transferencias a gobiernos estatales.
Los déficits acumulados de los años fiscales 2020 y 2021 se acercaron a US$5.9 billones. La deuda aumentó con rapidez, pero el costo inicial fue moderado porque las tasas del Tesoro habían caído a niveles históricamente bajos.
La trayectoria de la deuda desde el año 2000
Entre enero de 2000 y agosto de 2026, la deuda federal bruta pasó de aproximadamente US$5.7 billones a más de US$40 billones. En poco más de 26 años se multiplicó por siete.
Medida en las fechas de transición presidencial, la trayectoria aproximada fue la siguiente:
- George W. Bush: aumento de US$4.9 billones.
- Barack Obama: aumento de US$9.3 billones.
- Donald Trump, primer mandato: aumento de US$7.8 billones.
- Joe Biden: aumento de US$8.5 billones.
- Donald Trump, segundo mandato hasta agosto de 2026: aumento de US$3.8 billones.
Estas cifras no significan que cada presidente haya causado individualmente todo el incremento observado durante su mandato. El Congreso aprueba los impuestos y el gasto, los años fiscales cruzan administraciones y cada gobierno hereda leyes, programas e intereses de sus antecesores.
Por qué los intereses son ahora el centro del problema
Durante muchos años, la deuda creció mientras las tasas disminuían. El rendimiento promedio del Tesoro a 10 años bajó de 6.03% en 2000 a 0.89% en 2020.
Esto permitió al gobierno emitir grandes cantidades de deuda sin que los pagos de intereses aumentaran inmediatamente en la misma proporción.
La situación cambió después de 2021:
- 2021: rendimiento promedio de 1.45%.
- 2022: 2.95%.
- 2023: 3.96%.
- 2024: 4.21%.
- 2025: 4.29%.
- 2026 hasta agosto: aproximadamente 4.38%.
A medida que vencen títulos emitidos a tasas bajas, el Tesoro debe reemplazarlos con instrumentos que pagan rendimientos más elevados.
Un ejemplo simplificado permite entender el impacto:
- Financiar US$1 billón al 1% cuesta US$10,000 millones anuales.
- Financiarlo al 4.5% cuesta US$45,000 millones.
- La diferencia es de US$35,000 millones cada año.
La renovación no ocurre simultáneamente sobre toda la deuda, pero el efecto se acumula progresivamente.
¿Los intereses pueden convertirse en el mayor gasto federal?
Los intereses netos alcanzaron aproximadamente US$970,000 millones en 2025, frente a US$345,000 millones en 2020. En cinco años aumentaron alrededor de 181%.
En 2025 ya superaron el gasto discrecional en defensa, estimado en unos US$893,000 millones. Sin embargo, todavía eran inferiores a Social Security y no superaban todos los demás gastos combinados.
La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que:
- Los intereses netos superarán US$1 billón en 2026.
- Llegarán aproximadamente a US$2.1 billones en 2036.
- Aumentarán de 3.3% del PIB en 2026 a 4.6% en 2036.
- En 2036 podrían aproximarse a todo el gasto discrecional federal combinado.
Por lo tanto, la advertencia correcta no es que los intereses ya hayan superado todos los rubros. El riesgo es que se conviertan gradualmente en uno de los dos o tres mayores componentes del presupuesto, desplazando defensa, infraestructura, educación, investigación y otros servicios.
El círculo de deuda e intereses
Cuando existe déficit antes de pagar intereses, el gobierno debe endeudarse para financiar sus programas. Después debe pedir prestado adicionalmente para cubrir los intereses de la deuda previa.
La dinámica puede resumirse así:
Déficit primario → más deuda → más intereses → déficit mayor → nueva deuda
Mientras la economía crezca más rápido que la deuda, esa dinámica puede ser manejable. El riesgo aparece cuando la deuda y los intereses crecen persistentemente más rápido que los ingresos públicos y el PIB.
Efectos sobre la economía estadounidense
Menor espacio para prioridades públicas
Cada dólar dedicado a intereses no puede utilizarse simultáneamente en infraestructura, educación, salud, defensa o reducción de impuestos.
Los intereses no construyen carreteras ni elevan directamente la productividad: representan el costo de decisiones fiscales anteriores.
Presión sobre impuestos y beneficios
En algún momento, estabilizar la deuda requerirá una combinación de:
- Mayor recaudación.
- Menor crecimiento del gasto.
- Reformas de Social Security y Medicare.
- Reducción de otros programas.
- Mayor crecimiento económico.
Cuanto más se retrase el ajuste, mayor será la modificación necesaria.
Menor inversión privada
La emisión masiva de títulos públicos compite por el ahorro disponible. Los inversionistas pueden obtener rendimientos cercanos a 4% o 5% comprando bonos del Tesoro, por lo que los proyectos privados deben ofrecer una rentabilidad superior para justificar su riesgo.
Esto no elimina toda la inversión. Sectores con grandes expectativas, como la inteligencia artificial, siguen recibiendo capital. Sin embargo, proyectos marginales, pequeñas empresas, vivienda y sectores tradicionales pueden enfrentar condiciones más restrictivas.
Tasas de interés más elevadas
La deuda no es el único factor que determina las tasas: también influyen la inflación, la política de la Reserva Federal, el crecimiento y la demanda global de activos seguros.
No obstante, una oferta creciente de bonos puede obligar al Tesoro a pagar más para atraer compradores. Esos rendimientos sirven como referencia para hipotecas, créditos empresariales y otros instrumentos financieros.
Menor capacidad para responder a crisis
Un gobierno con intereses elevados dispone de menos flexibilidad para enfrentar una recesión, pandemia, guerra o crisis financiera futura.
Efectos sobre la economía mundial
El mercado del Tesoro es la base del sistema financiero internacional. Sus rendimientos se utilizan para valorar activos, fijar tasas y aportar garantías en operaciones financieras.
Por ello, un cambio en la deuda estadounidense puede transmitirse globalmente.
Mayor costo del capital internacional
Cuando aumentan los rendimientos del Tesoro, los bonos y proyectos de otros países deben pagar más para competir por los mismos recursos.
Fortalecimiento o volatilidad del dólar
Las tasas estadounidenses elevadas pueden atraer capital y fortalecer el dólar. Esto encarece la deuda denominada en dólares de gobiernos y empresas extranjeras.
En un escenario de pérdida de confianza fiscal, el dólar también podría debilitarse. No existe una dirección garantizada: dependerá de si domina la búsqueda de refugio o la preocupación sobre Estados Unidos.
Salidas de capital de economías emergentes
Los inversionistas pueden trasladar dinero desde mercados emergentes hacia activos estadounidenses. Esto presiona las monedas locales y obliga a algunos bancos centrales a mantener tasas más altas.
Riesgo para bancos y fondos
Los títulos del Tesoro son utilizados como reservas, garantías y activos considerados seguros. Una subida abrupta de rendimientos reduce el precio de los bonos existentes y puede producir pérdidas en bancos, aseguradoras y fondos de pensiones.
¿Está Estados Unidos cerca de una quiebra?
Estados Unidos conserva ventajas excepcionales:
- Emite deuda en su propia moneda.
- El dólar es la principal moneda de reserva mundial.
- El mercado del Tesoro sigue siendo el más líquido del mundo.
- La economía estadounidense es grande, productiva y diversa.
- Existe una demanda internacional estructural de activos en dólares.
Por ello, un impago económico involuntario es poco probable. El riesgo más inmediato es político, relacionado con el límite de deuda, o gradual, mediante inflación, tasas elevadas, impuestos y menor crecimiento.
El peligro no es necesariamente un colapso repentino. Es una erosión progresiva del margen fiscal y de la capacidad económica futura.
Conclusión
La deuda de Estados Unidos superó los US$40 billones porque el país acumuló déficits durante décadas y respondió a crisis sucesivas sin corregir después completamente el desequilibrio estructural.
El umbral de US$40 billones es simbólico. Los indicadores verdaderamente importantes son la deuda en relación con el PIB, el déficit primario, la tasa promedio de refinanciamiento y la proporción de los ingresos destinada a intereses.
Si no se modifica la trayectoria, los intereses se convertirán en una de las mayores partidas del presupuesto y reducirán la capacidad del gobierno para invertir, responder a crisis y sostener sus programas sociales. Por el papel central del dólar y de los bonos del Tesoro, las consecuencias no se limitarán a Estados Unidos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Estados Unidos tiene tanta deuda?
Porque durante décadas el gobierno federal ha gastado más de lo que recauda. Crisis, guerras, programas sociales, reducciones de impuestos e intereses acumulados ampliaron los déficits.
¿Cuándo superó la deuda los US$40 billones?
El registro oficial del Tesoro muestra que la deuda federal bruta cruzó ese nivel el 18 de agosto de 2026.
¿Quién posee la deuda estadounidense?
La poseen hogares, fondos, bancos, aseguradoras, la Reserva Federal, fondos públicos, gobiernos extranjeros e inversionistas internacionales.
¿Los intereses ya son el mayor gasto federal?
No. En 2025 superaron la defensa discrecional, pero permanecieron por debajo de Social Security. La CBO proyecta que seguirán creciendo y podrían acercarse a todo el gasto discrecional combinado en 2036.
¿Estados Unidos puede dejar de pagar?
Un impago económico involuntario es poco probable porque emite deuda en dólares. Sin embargo, disputas sobre el límite de deuda pueden generar riesgo político y retrasos técnicos.
¿Cómo afecta esta deuda al resto del mundo?
Puede elevar las tasas globales, fortalecer o volver más volátil al dólar, atraer capital desde economías emergentes y producir pérdidas en instituciones que poseen bonos de larga duración.
Fuentes principales:
- Departamento del Tesoro: Debt to the Penny
- Reserva Federal: rendimiento del Tesoro a 10 años
- CBO: perspectivas presupuestarias 2026–2036
- CBO: presupuesto federal de 2025
- Tesoro: tenedores extranjeros de bonos
Aviso: Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento financiero, fiscal o de inversión.


