El presidente Donald Trump llega a Pekín el 13 de mayo.Fotógrafo: Alex Wong/Getty Images
El mundo financiero da una vuelta a la visita de Donald Trump a Pekín, buscando pistas del futuro. En un contexto donde el Estrecho de Ormuz está bajo fuego y los mercados de chips están en máximos históricos, la agenda entre las dos superpotencias ha dejado de ser meramente comercial para volverse una cuestión de influencia y liderazgo mundial.
La Agenda de Trump: Petróleo, Ormuz y el “Gran Pedido
Para Trump, la visita a China es mesa de negociación de “suma cero”. Sus prioridades son claras:
- El Estrecho de Ormuz e Irán: Trump necesita que China, el mayor comprador de petróleo iraní, cierre el grifo por completo. El objetivo de EE. UU. es que China utilice su influencia diplomática y económica sobre Teherán para forzar una rendición en el conflicto marítimo. Trump ofrecerá a cambio estabilidad en los precios mediante el aumento de exportaciones de crudo de Texas (WTI), pero bajo la condición de que China deje de financiar indirectamente a Irán.
- Petróleo y Precios: Trump busca que China se comprometa a un precio máximo de compra de crudo estadounidense. Si China compra volúmenes masivos a EE. UU., los precios globales del Brent podrían bajar de los $100, aliviando la inflación en EE. UU. antes de las elecciones de medio término.
- Comprador de Productos y Servicios: Trump revivirá el “Fase 1” del acuerdo comercial, espera compromisos de compra por billones de dólares en:
- Energía: Gas Natural Licuado (GNL) y Petróleo.
- Agricultura: Soja y maíz de los estados del cinturón agrícola.
- Servicios: Apertura total del sector financiero chino para bancos estadounidenses como Goldman Sachs y JPMorgan.
La Agenda de China: Respeto, chips y el estatus de Superpotencia
Xi Jinping recibe a Trump desde una posición de “resistencia estratégica”. China no busca solo vender productos, busca paridad completa entre los dos naciones:
- Socio Comercial sin Sanciones: China espera que Trump levante las restricciones de exportación de semiconductores de alta gama (chips de IA de Nvidia/AMD). China argumentará que, para comprar los productos agrícolas que Trump quiere, necesita vender tecnología y tener acceso a los componentes para fabricarla.
- Socio en el “Top” de Superpotencias: China quiere el reconocimiento formal de un mundo bipolar. Espera que Trump acepte las “esferas de influencia”: Asia para China, América para EE. UU. Xi busca que Trump reduzca la presencia militar en el Mar del Sur de China a cambio de la paz en Ormuz.
- Seguridad Financiera: China espera que EE. UU. garantice la seguridad de sus reservas en bonos del Tesoro y deje de utilizar el sistema Swift como arma política, algo que ha asustado a Pekín tras las sanciones a Rusia.
¿Quién está mejor posicionado para los próximos 10 años?
A. Económica y Financieramente: China (en resiliencia) vs. EE. UU. (en expansión)
- EE. UU.: Tiene el Dólar como reserva mundial y la IA como motor de productividad. Sin embargo, su deuda pública es una bomba de tiempo. Si Kevin Warsh (en la Fed) logra controlar la inflación sin hundir el consumo, EE. UU. mantendrá el liderato.
- China: Tiene la infraestructura y el control de la cadena de suministro (tierras raras y baterías). Su problema es demográfico y la burbuja inmobiliaria. China está mejor posicionada para un mundo de “economía real” (bienes físicos), mientras EE. UU. lidera en la “economía intangible” (software e IA).
B. Militarmente: EE. UU. (Alcance Global) vs. China (Dominio Regional)
- EE. UU.: Sigue siendo la única potencia con capacidad de proyectar fuerza en cualquier punto del planeta simultáneamente. Sus 11 portaaviones y tecnología de sigilo (stealth) no tienen rival hoy.
- China: Ha logrado la mayor armada del mundo en número de buques y domina la tecnología de misiles hipersónicos, diseñados específicamente para hundir portaaviones estadounidenses cerca de sus costas.
Veredicto para la proxima Década:
Estados Unidos llega mejor posicionado financieramente gracias al “Boom de la IA”, que ha generado una riqueza masiva en Wall Street (S&P 500 en 7,400 puntos). Sin embargo, China está mejor posicionada militar y logísticamente para un conflicto de desgaste de largo plazo.
La Cumbre en Pekín determinará si estos dos gigantes deciden co-liderar el siglo XXI o si la competencia por los recursos de energía (Ormuz) y tecnología (Chips) nos llevará a una fragmentación total de los mercados.
Este reporte es propiedad de Fimun. La revisión de la perspectiva de S&P para México a ‘Negativa’ subraya que, en este juego de gigantes, los países emergentes deben ser extremadamente cautelosos con su disciplina fiscal.



