Trump y los Precios: La Peligrosa Mezcla de Teorías Monetarias, Mercantilistas y Clásicas
A lo largo de los siglos, la política económica ha estado definida por una batalla intelectual entre dos visiones opuestas: la mercantilista y la clásica. Esta confrontación, lejos de ser un mero debate académico del pasado, se reaviva en los principales desafíos económicos de nuestro tiempo, como la inflación y el desempleo. En su esencia, la disputa gira en torno a un concepto fundamental: el dinero y su relación con los precios y la producción real. ¿Es el dinero una fuerza activa que puede estimular la economía o un simple velo que solo oculta los fundamentos reales? ¿La inflación es un fenómeno monetario, como sostienen los clásicos, o es impulsada por las fuerzas de los costos y la competencia, como postulan los mercantilistas? La comprensión de esta batalla ideológica es crucial para descifrar la retórica de los líderes actuales, como la del expresidente Donald Trump, cuyas políticas parecen beber de ambos bandos de esta confrontación histórica, creando un escenario económico de riesgos.
La Batalla de las Ideas sobre los Precios
- La Perspectiva Mercantilista/Keynesiana (Teoría de la Inflación de Costos): Esta escuela de pensamiento, heredera de figuras como Sir James Steuart y John Maynard Keynes, argumenta que los precios no son principalmente un fenómeno monetario, sino el resultado de fuerzas reales. En esta visión, los precios se determinan por el costo de los insumos, como los salarios, los materiales y la competencia en el mercado. Steuart, por ejemplo, sostuvo que el costo y la competencia determinan los precios, y que el poder monopólico de los productores también influye en los márgenes de beneficio. Los keynesianos posteriores, como Joan Robinson y Nicholas Kaldor, también veían la inflación como un fenómeno de costos impulsado por el poder de negociación de los sindicatos, los precios administrados por oligopolios y las perturbaciones de la oferta. Para ellos, el dinero es pasivo y su expansión es un resultado, no una causa, de la inflación de precios.
- La Perspectiva Clásica/Monetarista (Teoría Cuantitativa del Dinero): En contraste, los clásicos, con David Hume y David Ricardo a la cabeza, postularon que la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario. Argumentan que un aumento en la cantidad de dinero en circulación, sin un aumento en la producción, inevitablemente eleva el nivel general de precios. Ricardo criticó la idea de la inflación de costos, argumentando que un aumento en los costos salariales no puede elevar los precios generales sin una expansión concomitante de la oferta monetaria. Para los monetaristas como Milton Friedman, la inflación persistente es el resultado directo del crecimiento monetario excesivo.
Donald Trump y el Fenómeno de los Precios
La política económica de Donald Trump, aunque se alinea con la visión mercantilista en su defensa de los superávits comerciales y los tipos de interés bajos, adopta un enfoque contradictorio que influye en los precios a través de ambos canales, el de los costos y el monetario.
- Presión sobre los Precios a través de Costos: Trump ha impuesto aranceles a las importaciones, lo que esencialmente eleva los costos para los productores y consumidores estadounidenses. Estos aranceles, en la práctica, son un impuesto que se refleja en los precios finales de los productos, alineándose con la teoría mercantilista/keynesiana de que los precios están impulsados por los costos. Además, sus políticas de inmigración y deportación han reducido la oferta de mano de obra en sectores como la agricultura y la construcción, lo que eleva los costos laborales y, por consiguiente, los precios .
- Presión sobre la Política Monetaria: Al presionar a la Fed para que baje las tasas de interés, Trump busca estimular la economía a través del canal monetario, una idea que resuena con la doctrina de John Law. Law creía que los tipos de interés bajos reducirían el costo del capital para las empresas y, por lo tanto, impulsarían la inversión y la actividad real. La crítica clásica a esta postura es que una expansión monetaria diseñada para mantener las tasas de interés artificialmente bajas, sin tener en cuenta la productividad y el ahorro (los determinantes reales de la tasa), solo resultará en una presión inflacionaria insostenible a largo plazo. Los monetaristas argumentan que al confundir los efectos de la demanda de préstamos con la flexibilidad o restricción monetaria, el resultado podría ser una politica monetaria perversa y procíclica.
Resultado y Conclusión
La combinación de políticas de Trump, que por un lado presionan los precios al alza a través de los costos (aranceles y escasez de mano de obra) y, por otro, buscan una política monetaria expansiva, crea un escenario de riesgo para la estabilidad de precios. Un aumento del dinero en circulación, combinado con un aumento de los costos, puede generar una espiral inflacionaria que afecta el poder adquisitivo de los ciudadanos. La experiencia de la estanflación en la década de 1970, con la aparición simultánea de un rápido crecimiento monetario, un aumento del desempleo y una inflación acelerada, desacreditó la creencia keynesiana de que el dinero no afecta los precios y el empleo. Este episodio demostró que la inflación no es solo un fenómeno de costos.
La situación actual, en la que un líder político aplica políticas que elevan los costos a la vez que exige una política monetaria expansiva, podría resultar en una inestabilidad que recuerda a la estanflación de los 70. Los historiadores de la doctrina económica argumentarían que ignorar las lecciones del pasado y el resurgimiento de ideas fallidas podría tener consecuencias perjudiciales para la economía. En última instancia, la historia demuestra que la estabilidad monetaria es un requisito previo para una economía real eficiente.
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