
La historia de las revoluciones tecnológicas que llevan a burbujas financieras no es un camino recto de progreso constante, sino es un ciclo pendular, primero de euforia (auge), entonces llega sobreinversión (y caída) y una posterior reorganización institucional. Sin embargo para ser más precisos, no todas las burbujas son iguales. Para entender si la actual “burbuja de la Inteligencia Artificial” representa una amenaza destructiva o un paso necesario, debemos distinguir entre dos fenómenos estructuralmente opuestos: la burbuja de escasez y la burbuja de productividad, esta idea la estamos basando en el excelente ensayo de Carlota Peréz “Las raíces tecnológicas y las consecuencias estructurales de la «doble burbuja» en el cambio de siglo”.
El marco conceptual: Escasez vs. Productividad
Según el análisis de las Grandes Burbujas Tecnológicas (GBT), el mercado asimila las revoluciones en etapas.
- Burbujas de Escasez (El modelo destructivo): Surgen por la escasez de un activo específico (como tierras o tulipanes) y se inflan mediante un apalancamiento masivo de deuda. Al no haber una creación real de valor subyacente o infraestructura nueva, el estallido genera pérdidas permanentes de riqueza. Ejemplos clásicos incluyen la crisis inmobiliaria japonesa y las burbujas de materias primas de los años 70.
- Burbujas de Productividad (El modelo constructivo): Estas surgen en torno a tecnologías que revelan un aumento notable y sostenible en la productividad. Aunque el mercado suele sobreestimar la velocidad de retorno (generando pérdidas financieras a corto plazo), estas burbujas siempre dejan tras de sí capital físico, infraestructura y avances tecnológicos reales que sirven de base para el siguiente “periodo de despliegue” o época de bonanza.
Lecciones de la historia: El contraste en el PIB
Para dimensionar la magnitud de estos eventos, es útil observar cuánto del PIB representaron en sus momentos álgidos:
| Evento | Naturaleza | Inversión / Impacto en el PIB | Consecuencia |
| Burbuja Dot-com (1990s) | Productividad | El capital de riesgo alcanzó el 1% del PIB de EE. UU.. El volumen de transacciones TIC superó 1.4 veces el PIB anual. | Dejó la infraestructura de Internet y fibra óptica que permitió la globalización. |
| Crisis Subprime (2007) | Escasez / Liquidez | Los derivados alcanzaron los $382 billones, equivalentes a 7 veces el PIB mundial. | Destrucción masiva de riqueza sin dejar activos productivos nuevos. |
| Burbuja Japonesa (1980s) | Escasez / Deuda | Las ganancias de capital en acciones y tierra llegaron al 452% del PIB. Las pérdidas patrimoniales se estiman en 3 veces el PIB del país. | Japón tardó más de 30 años en recuperar sus niveles de valoración previos. |
La Inteligencia Artificial: ¿La “Mejor” Burbuja?
Si la IA se clasificara hoy como una burbuja, las métricas actuales sugieren que estaríamos ante el mejor tipo de burbuja: una de productividad.
A diferencia de la burbuja inmobiliaria japonesa, que fue una burbuja de escasez financiada con deuda bancaria masiva (el 26.7% de la financiación total en Japón era bancaria frente al 11% en EE. UU.), la inversión en IA está siendo impulsada principalmente por el flujo de caja de gigantes tecnológicos y capital de riesgo.
Incluso si las valoraciones actuales se consideran “demasiado altas” (un hecho evidente ante la inflación diferencial de activos tecnológicos), el resultado del estallido no sería solamente caer al vacío. La sobreinversión en IA está dejando atrás una infraestructura enorme: centros de datos, redes de energía modernizadas y semiconductores de última generación. Al igual que la manía ferroviaria en EE.UU. dejó las vías y la manía de Internet dejó la fibra óptica, la IA está instalando la infraestructura de la economía del del siglo XXI.
La principal amenaza: Sobreinversión, no escasez
El peligro real en el ciclo de la IA no es la falta de valor, sino un posible desacoplamiento transitorio entre la economía de papel y la real. En las burbujas de productividad, la confianza en el “milagro tecnológico” crea una atmósfera de exuberancia irracional.
- Riesgo: El exceso de liquidez buscando ganancias rápidas de capital por encima de dividendos reales.
- Oportunidad: El capital financiero está cumpliendo su rol histórico de “forzar” la adopción de nuevas prácticas óptimas a través de una gran competencia.
Debemos considerar que hoy estamos en el Periodo de Instalación de la IA. Si la historia se repite, el colapso de las valoraciones actuales no será el final, sino el punto de inflexión. El reto para 2026 y más allá será la transición del “casino financiero” al capital productivo, donde el potencial de la IA se despliegue finalmente para aumentar la productividad en todos los sectores de la economía real, y no solo en las bolsas de valores, pero antes de eso ¿quiénes van a quedar de pie?.
La Supervivencia del más Apto: Liquidez y Despliegue de Infraestructura
Para navegar la actual marea de la Inteligencia Artificial, debemos observar más allá de la superficie de las cotizaciones bursátiles y entender la mecánica abajo de esta revolución.
1. Las valuaciones y el “Puente” de Liquidez hacia las Vacas Gordas
Todo parece indicar que este 2026 las valoraciones de las empresas de IA seguirán su ritmo ascendente, impulsadas por lo que se denomina el “tirón de la oportunidad tecnológica”. En esta fase de frenesí bursatil, el mercado financiero no busca dividendos inmediatos, sino ganancias de capital pero solo basadas en el potencial futuro.
Sin embargo, la historia nos enseña que solo las empresas con una liquidez robusta sobrevivirán al inevitable reajuste del mercado. Como ocurrió tras el colapso del Nasdaq en el año 2000, los “nuevos gigantes” que prevalecieron fueron aquellos que contaban con una gran disponibilidad de fondos propios para reestructurarse y con el tiempo absorber a empresas más débiles. La clave hoy no es solo la promesa de la IA, sino la capacidad de estas empresas para financiar su camino hasta que lleguen las “vacas gordas” de ingresos reales, cuando la tecnología pase de la experimentación a la producción orgánica.
2. La IA como Infraestructura para el Emprendimiento Universal
Una característica definitoria de las Grandes Burbujas Tecnológicas es que alimentan una sobreinversión en nuevas infraestructuras que requieren cobertura total para ser efectivas. Esta infraestructura (centros de datos, redes de conectividad y modelos de lenguaje) está instalando el potencial de creación de riqueza para las próximas décadas.
Es totalmente necesario que el ecosistema empresarial —desde la PYME consolidada hasta el micro-negocio o el emprendedor solitario— comprenda que esta infraestructura está diseñada para ser un multiplicador de la productividad en todos los sectores de la economía. Al igual que los ferrocarriles permitieron el comercio a gran escala y la fibra óptica democratizó el acceso a la información, la IA permitirá a los pequeños negocios competir mediante una eficiencia antes reservada a las grandes corporaciones. La verdadera oportunidad reside en “saber subirse” a esta base tecnológica ya instalada para modernizar modelos organizativos y alcanzar mercados globales.
Conclusiones
Llegados a este punto, la pregunta es obligatoria: ¿Qué tipo de riesgo estamos asumiendo y cómo deberíamos posicionarnos hoy? Estamos ante un riesgo de sobreinversión transitoria, pero con un respaldo de activos reales y progreso tecnológico mucho más democrático y con una accesibilidad universal a esta infraestructura que nunca habíamos tenido. Tener una posición financiera hoy no significa seguir ciegamente el “casino financiero”, sino identificar qué empresas y proyectos están transformando esa infraestructura en valor real y sostenible. El objetivo es pasar del control de las finanzas especulativas a conocer realmente quien tiene el capital productivo y que los demás todavía no detectan.
Debido a la complejidad de estos movimientos y la velocidad del cambio, hemos decidido crear eventos y grupos especiales cerrados. En estos espacios analizaremos a fondo aquellas empresas que, por su liquidez y posición estratégica, se perfilan como las grandes oportunidades de inversión de esta era, separando el ruido de la verdadera creación de valor.
Si quieres formar parte de estos análisis exclusivos, envíanos un mensaje para que te incluyamos en nuestros grupos privados. Hoy es momento de dejar de ser observadores de la burbuja y empezar a ser protagonistas del despliegue tecnológico.




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